Peritajes & Peritos

Los modelos de cambio climático señalan que de aquí a mediados de siglo podríamos llegar a las 100 noches tropicales en buena parte del sur y este de España"

Los veranos han cambiado mucho en los últimos años, puesto que las temperaturas han subido drásticamente. Esta época dura mucho más de lo estipulado y las estaciones como tal han desaparecido. Sin embargo, esto es solo el principio porque en un futuro será mucho peor. En caso de que se materialicen los peores escenarios, en 2050 se podrían alcanzar resultados fatales, no solo en España, sino también en todo el mundo. Se trata de una de las principales consecuencias del cambio climático.

Múltiples estudios ya han advertido sobre las transformaciones y cambios que se podrían experimentar en un futuro. El estudio "Spain: towards a drier and warmer climate" presentado en 2024 en el Congreso Internacional de Meteorología de la Sociedad Meteorológica Europea advierte que dentro de veinticinco años el clima mediterráneo en determinadas zonas de España podría desaparecer, pasando a convertirse en un clima estepario semiárido. Se podrían reducir de manera drástica las precipitaciones, más concretamente entre el 14% y el 20%.

Asimismo, investigaciones llevadas a cabo por científicos de Estados Unidos, Canadá y China en la Universidad de Guangzhou han afirmado este año a través de un estudio se amplificarán los efectos negativos del calor y del frío (olas de calor, sequías...) a causa de la falta de tiempo para ajustarse a los cambios de temperatura.

Hasta 100 noches tropicales en España

Las noches tropicales son aquellas en las que las temperaturas mínimas no bajan de 20 °C, una situación que se está volviendo cada vez más frecuente en España y que preocupa a los expertos. “Los modelos de cambio climático señalan que de aquí a mediados de siglo podríamos llegar a las 100 noches tropicales en buena parte del sur y este de España. Estamos hablando de prácticamente tres meses seguidos en los que el termómetro no baja de 20 o de 25 grados. Se trata de una pérdida de confort climático” explica el climatólogo y catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina sobre esta cuestión.

Según el experto, este aumento de noches tropicales sucede por lo siguiente: “Por un lado, por el contexto global del cambio climático que estamos viviendo, que provoca que suban las temperaturas. Por otro lado, en el litoral mediterráneo es donde más han crecido estas noches y se debe al calor acumulado en el mar Mediterráneo. El archipiélago canario también registra muchas noches tropicales”. A estas causas también se le añade el calentamiento global.

El mar Mediterráneo se trata de una de las cuencas oceánicas a nivel mundial en la que más han aumentado las temperaturas en las últimas cuatro décadas, lo que provoca que el aire de la zona no pueda enfriarse y como consecuencia las temperaturas mínimas no pueden ser menores a 20 °C. “En localidades como Valencia o Alicante las noches tropicales han aumentado desde los años ochenta. Hemos pasado de registrar apenas quince noches tropicales a no bajar de ochenta en la actualidad”, añade.

Otra de las cuestiones por las que sucede este fenómeno es por el efecto “isla de calor” en las grandes ciudades. El asfalto provoca la acumulación de calor y las altas construcciones dificultan la circulación de aire. Las zonas rurales permiten una mayor ventilación, aunque eso no es sinónimo de que no se puedan registrar olas de calor ni noches tropicales.

Esta situación que cada vez es más preocupante, comenzó hace más de diez años. “En 2010 ya se ve claramente que el cambio climático actual ha dejado de funcionar por factores exclusivamente naturales y ha incorporado el efecto de los gases de invernadero que está incentivando el aumento de las temperaturas”.

Olas de calor más frecuentes e intensas

Las olas de calor cada vez asolan a España con más frecuencia, llegando a superarse las tres olas de calor cada verano. La causa de este fenómeno es la llegada de aire sahariano, algo que, irremediablemente, provoca que las noches sean mucho más calurosas. Tal y como explica Jorge Olcina, actualmente en el país el récord de calor es de 47.9 °C.

Por lo tanto, si las temperaturas globales del planeta continúan subiendo y los veranos ibéricos son cada vez más calurosos, en las próximas décadas se podrían alcanzar estas temperaturas o incluso más. No obstante, el mayor problema radica en que el calor se mantiene mucho por las noches.

¿Qué pasará con las especies y la vida humana?

El cambio climático también provoca graves consecuencias en el mundo que nos rodea, provocando que, tanto la vida de especies, plantas y humanos se vea deteriorada. “Si ese límite puntual o permanente se mantiene a lo largo del tiempo, acaba produciendo la extinción de la especie. Hay animales o plantas más tolerables y otros más sensibles, que con cualquier pequeña variación están abocados a la extinción” explica Luis Saavedra del Río, biólogo y calígrafo portavoz del Colegio de Biólogos de la Comunidad de Madrid y y miembro del Colegio de Biólogos de Galicia.

Algunos cambios que las especies pueden sufrir son los siguientes: “no se reproducen, son afectados por plagas por el calentamiento global y los periodos largos de sequía, son más proclives a enfermedades y al ataque de parásitos y microorganismos” cuenta Luis Saavedra. La capacidad de adaptación en el menor tiempo posible es el tema que más preocupa, puesto que hay animales que no tienen la capacidad de adaptarse de forma rápida a un nuevo hábitat. Asimismo existe una cadena, ya que la extinción de una especie puede provocar la extinción de otra, por ejemplo en el caso de tratarse de una especie invasora.

Ocurre de igual forma con los ecosistemas, ya que, en un futuro podrían sufrir innumerables cambios. Por ello, según Luis Saavedra las principales consecuencias que irán en aumento debido al cambio climático son: el deterioro de los ecosistemas, la extinción de especies y la pérdida de calidad humana.

¿Estamos a tiempo de evitarlo?

La pregunta más repetida y sin duda la más preocupante es si ahora mismo, en la actualidad, se pueden evitar todas las proyecciones climatológicas previstas para 2050. Existe un debate entre las personas que consideran que todavía se puede llevar a cabo cualquier acción con tal de evitarlo y las personas que ven esta situación como la realidad que acontecerá a España en los próximos veinticinco años. “Estamos a tiempo de adaptarnos” cuenta Jorge Olcina, “Tendremos que adaptarnos con medidas constructivas, de ventilación, aireación de las viviendas, un diseño urbano que apueste por el sombreado de las calles e instalación de fuentes públicas en la calle” concluye.

Entrevista de VOZPOPULI

Categoria

Biólogos

VOZPOPULI

Source