Descubre el nuevo instrumento de financiación que despliega el ICO para canalizar los Fondos Next Generation EU a las empresas. En esta segunda fase del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. La Línea ICO MRR Empresas y Emprendedores cubre hasta el 100 % del coste de inversión en proyectos viables, digitales y sostenibles. Una oportunidad real para transformar tu negocio con apoyo europeo. El plazo para solicitarlo es hasta el 1 de junio de 2026.
Como ya sabrá, desde hace tiempo muchas empresas y autónomos se preguntan cómo pueden beneficiarse directamente de los fondos europeos Next Generation EU. Con el lanzamiento de la Línea ICO MRR Empresas y Emprendedores, esa oportunidad se convierte en algo tangible.
Esta línea de financiación está pensada para canalizar recursos hacia inversiones estratégicas, sostenibles y digitales que impulsen la modernización del tejido empresarial español.
A través de esta línea, el ICO actúa como intermediario entre los fondos europeos y las entidades financieras, que son las encargadas de conceder los préstamos bajo condiciones ventajosas. Esto permite que empresas de todos los tamaños y sectores -incluidos los autónomos- puedan acceder a financiación para proyectos ambiciosos, sin necesidad de recurrir a ayudas directas o subvenciones complejas.
La principal virtud de esta nueva línea es su amplitud y versatilidad. No se trata de una ayuda sectorial limitada a determinadas empresas tecnológicas o proyectos verdes. Todo lo contrario. Esta línea permite financiar desde la apertura de una nueva línea de producción, la adquisición de maquinaria, la digitalización de procesos, la expansión internacional, o incluso cubrir parte del circulante necesario para llevar a cabo la inversión.
Además, se contemplan dos tramos específicos:
Ambos tramos reflejan cómo se alinean las prioridades del Plan de Recuperación con los sectores más estratégicos de nuestra economía: turismo, conocimiento y digitalización.
Condiciones atractivas para financiar hasta el 100 % del proyecto
Otro aspecto clave es que permite financiar hasta el 100 % del coste del proyecto de inversión, excluido el IVA, algo poco habitual en financiación bancaria tradicional. La operación puede estructurarse como préstamo o como leasing, y los plazos de amortización van desde 1 hasta 20 años, con hasta 3 años de carencia.
El tipo de interés puede ser fijo o variable, pero siempre dentro de unos límites marcados por el ICO que aseguran que la financiación sea competitiva. El tipo efectivo (TAE) varía según el plazo, pero oscila entre el 2,30 % y el 4,30 % según la duración y el perfil de riesgo.
También se admite la financiación de capital circulante vinculado al proyecto, hasta un 50 % del total, con excepción de las universidades, que deben destinar el 100 % del préstamo a digitalización o I+D.
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