Peritajes & Peritos

La traducción automática ha experimentado en los últimos años un desarrollo técnico notable, alcanzando niveles de fluidez que hasta hace poco resultaban impensables.

La utilizamos con naturalidad a través de aplicaciones como Google: basta con acercar la cámara a un texto en un idioma desconocido para obtener una traducción casi inmediata.

A veces el resultado es preciso. Otras, no tanto.

Precisamente esa aparente naturalidad puede inducir una falsa percepción de fiabilidad total. Los errores ya no suelen manifestarse en forma de incorrecciones gramaticales o sintácticas; ahora adoptan formas más sutiles: desviaciones semánticas, culturales y contextuales.

Hace unos días, en un restaurante japonés de notable nivel, encontré en la carta un plato descrito como "KAKI-AGE. Tempura japonsa con verduras, langostinos y alpargatas".

El ejemplo resulta lingüísticamente revelador para quienes se dedican al análisis del lenguaje, porque no estamos ante un fallo aislado sino ante una acumulación de pequeñas desviaciones significativas: "japonsa" en lugar de "japonesa", "alpargatas" en vez de "espardenyes" entendidas como pepinos de mar, y el refinado "tartar de atún" convertido en "tártaro de atún", forma que en español remite con mayor facilidad a un gentilicio, a una referencia histórica o incluso a una salsa, antes que al conocido plato gastronómico.

La anécdota resulta de interés precisamente porque ilustra uno de los problemas fundamentales de los sistemas de traducción automática: la dificultad para resolver adecuadamente la polisemia.

La voz catalana "espardenya" constituye un caso paradigmático. Según el contexto, puede designar:

un tipo de calzado de carácter tradicional; o un animal marino de gran aprecio en la gastronomía mediterránea (el pepino de mar).

El sistema automático, apoyado presumiblemente en frecuencias estadísticas o asociaciones léxicas de mayor recurrencia, seleccionó la acepción más extendida en el lenguaje común —el calzado— sin considerar el contexto gastronómico del texto. El resultado produce una imagen involuntariamente cómica: una tempura elaborada con "alpargatas".

Este tipo de errores no son anecdóticos desde una perspectiva lingüística.

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